Si hay acaso algún tema del que no tengo problemas para hablar de, es del sexo. Claro, tengo que ser un poco cuidadoso en los lugares públicos porque llegan los meseros a callarme o de plano avergüenzo a medio auditorio, o, en su defecto, me califican como que "no tengo valores" los weyes del Opus Dei en las encuestas de evaluación!!!
Ayer estábamos platicando de fetiches. Quien niegue tenerlos, es porque seguramente no se ha dado cuenta de que los tiene y/o no sabe lo que significan. Lo divertido es que pueden ser de muchos tipos, naturalezas y sustancias: la ropa interior blanca, los zapatos, los guantes, los pantalones de piel o látex, los látigos, las camisetas ajustadas de lycra, los shorts, los tenis, el cabello largo, las uñas de las manos, los pies, el olor del sudor, etc.
Nuestras leyes son puritanas tratan de controlar todo aquello que incite al erotismo público. Al menos en este país, están prohibidas cosas que en otros países no están mal vistasm como por ejemplo, nadar o asolearse desnudo (salvo excepción de algunas playas mexicanas) y específicamente en el asqueroso municipio de San Pedro Garza García, NL, ahí mismo donde hace 11 años corrieron a los mormones para que no hicieran su templo ahí, se mandó retirar los anuncios de Neoskin
Fuente: www.ochocuartos.com
Me pregunto por qué tanto miedo al placer. Es como si el placer fuera un peligro del cual debamos resguardar a la sociedad: ¿es que ascaso nos adormece y entorpece respecto a nuestras actividades económicas, si quisieramos darle una interpretación marxista?
Sin embargo, señores, contra los fetiches no puede absolutamente nadie: dada su naturaleza no genital, es imposible censurarlos, controlarlos, restringirlos, porque evolucionan, se mutan, se diversifican, a veces son tan secretos y sutiles que nuuuuunca nadie podría imaginarse que, mientras haces fila para el supermercado, tu boca saliva ansiosa y tu estómago se cosquillea rápidamente porque alguien justo enfrente de ti porta arrogantemente, sin darse cuenta, ese ansiado, amado y exquisito objeto.
Y ya que estamos en esto, para todos los que tienen fetiche por LAS CUMBIAS Y LOS TRAJES DE LEOPARDO...

10 insultos:
¿Qué sería de nuestra vida sin fetiches?
Me confieso admirador de uniformados: militares, bomberos, policías e incluso, muy a mi pesar, albañiles....
Un abrazo
me reconozco un clásico, todo el mundo de los pies me atrae mucho. aunque óscar me ha recordado el rollo uniforme, que tiene su punto.
por qué muy a tu pesar?
ponga un fetiche en su vida...
un abrazo.
Se puede ser fetichista de tus propios pies?
He decidido elevarlo a cariño morboso, hasta que me dejen de parecer feos y sean lo más sexy del planeta.
Hoy tomé cartas en el asunto.
Se ven realmente lindos =)
Mi fetiche son mis piernas... y muy al estilo de óscar y Mata Hari, los uniformados. Últimamente mis alumnos, también...Bueno, sólo uno. Divino post, herr B.
Los fetiches son lo que le pone sabor a los días. Que vas caminando y ¡zas! una sorpresa, que estás leyendo en la biblioteca y ¡órale! otra sorpresota. Cada sorpresa amerita un concierto de hormonas, deseos ejecutados por la imaginación. ¿Qué seríamos sin ella?
Me confieso fetichista de, entre otras cosas, éstas:
a) Los shorts blancos de los jugadores de fútbol-soccer.
b) Los pies bien cuidados de los hombres.
c) Los uniformes de los weyes de UPS y FedEx.
Fetishes makes us all happy. Estoy pensando en una segunda parte de este post si es que no me aburre el tema (pero Dios, cómo me puede aburrir). Creo que muchos de los míos son ya de vuestro conocimiento y si no lo son, bueno, pregúntenme en privado que este blog es de acceso público y prefiero mantener la privacidad a este respecto.
Oscar: la mái definitivamente sería muy aburrida. Y lo de los albañiles, de repente hay cada albañilazo con muy buen cuerpo y bonita cara. Claro, en USA quizás son más guapos que acá, no lo sé, depende de si te gusta el tipo redneck.
Senses & Nonsenses: Ponga un fetiche en su vida debería ser el nuevo lema del estado.
Miss Prístina-Ricas-Chichotas: nunca olvidaré cuando le tomaste fotos a los pies de una chava en el concierto de Zoé argumentando que querías una foto de sus zapatos. Ella muy contenta accedió. Es lo que hablo de la complicidad secreta entre el sujeto y el objeto, la discreción absoluta del fetiche, jaja. ¿Me pregunto si un hombre heterosexual se dejaría fotografiar igual? Pobrecitos, a veces tienen tantos grilletes en su comportamiento.
Olive: voy a ordenar que vayan y la arresten un convoy de US Marines por su delito de pedofilia jajaja :D
Kickapú: eso de los weyes de UPS y FedEx es genial hahaha nunca había escuchado eso.
Por otra parte, no comparto con ninguno de vosotros la afición por los pies. Hasta ahora, claro. Porque los fetiches como dije se mutan y salen de la nada a veces. Por ejemplo, mi fijación por los guantes. NUNCA me hubiera imaginado que me pudiesen gustar.
los lunares, comadre. Llevo días pensando en estas cosas, gracias a usted, y ahora resulta que los lunares...
Los lunares, qué maravilla, dicen que en no se qué siglo en la Nueva Inglaterra puritana -debió ser sido el XVII-, si las viejas tenían un lunar entre las tetas era una señal del diablo!
Power fetish! :-)
Oh, sí, claro, los pies de Mariana...
Gracias por recordármela =)
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