miércoles, febrero 18, 2009

Despierta, por favor

Cuando me encuentro con algún mexicano lacra que anda de viaje en el extranjero, orgulloso de haberse subido al metro sin pagar o cagado de la risa, engrandeciéndose por haber violado alguna regla básica, me pregunto si la ilegalidad no estará profundamente enraizada en el gen cultural de muchos mexicanos. Repaso en mi arsenal de recuerdos, nos quejamos de la corrupción, pero en vez tomar un taxi o no beber asumimos que con una lanita todo se soluciona. La clase baja, la media, la alta la propician, y ahora lloran la tragedia de país que tenemos. Entonces, ya que veo el periódico con noticias que me llenan de vergüenza en estos últimos días, me doy cuenta de que la crisis que atraviesa ahora nuestro México necesita más que armas para combatirse.


4 insultos:

norvek dijo...

Efectivo pareja:

La ilegalidad está profundamente enraizada en nuestra cultura. Por qué? No sé, no soy antropólogo ni sociólogo. Pero lo que sí sé es que un factor común en nosotros los mexicanos (en mayor o menor medida) - que:

a) No existe esa "culpa moral" al violentar equis o ye reglamento, ley o whatever.

b) Y por si fuera poco, nos vanagloriamos al realizar dichos actos... "Yo soy bien chingón porque _____________________"


Al igual, últimamente he visto a la gente común y corriente, emitir juicios sobre lo que sí y lo que no debe ser. Que si pena de muerte, que si la legalización de las drogas, que los diputados se bajen los sueldos.

No hay nada de malo en emitir una opinión. Lo malo está en emitirla sin base ni justa fundamentación. Basarlo todo en valores y juicios de moral es lo peor que la sociedad puede hacer, especialmente en tiempos como estos, cuyas palabras son producto del miedo - y no de ideales - especialmente de la clase media.

Tampoco te la creas, todo eso que dicen los medios. Al menos yo, como una persona más que simplemente me dedico a vivir mi vida, pienso que no está tan drástico como lo pintan. Pero tal vez ese es MI problema (así como el de la gran mayoría)

No veo, no oigo, no escucho.

Y cuando me alcance la vorágine, será cuando haga algo.

Anónimo dijo...

El problema principal en México, nace de la desconfianza en las instituciones. Estamos acostumbrados a que la justicia no viene de los derechos y obligaciones, sino de lo que traigamos en el bolsillo. Es así como empieza esa cascada que divide a las clases de una manera tan marcada y es asi como nos volvemos lobos.

En un pais donde se da el abuso flagrante y publico se da en todos los niveles de la sociedad, cualquiera provecha para romper las reglas de vez en cuando y asi de perdido sentirse con poder en al menos un sentido de su vida.

Tenemos lo que permitimos... nada mas y nada menos.

Q

herr Boigen dijo...

Norvek: eso de la falta de culpa tiene un trazo católico bastante asqueroso. Sí, por ejemplo el asunto de los tapados, he recibido e-mails diciendo "borren a esta basura de la ciudad", naturalmente porque son personas de clase baja. Hay ahí un resentimiento de social bastante marcado. Respecto a los medios: de hecho, te hacen sentir como que el país está en estado de guerra y caos absoluto. Sobre todo por su manejo tan ridículo del lenguaje. A esto no ayuda nada la gente que manda forwards

Q: es una verdadera tragedia que la justicia dependa del bolsillo. Y desgraciadamente no es algo que sea exclusivo de México. Bien dice mi madre, "mal de muchos, consuelo de tontos", pero no es que lo diga para consolar(me/nos), sino que un genocida o un banquero estafador como los que han germinado en países desarrollados pueden andar por el mundo como si nada, pero un ebrio vagabundo cae inconsciente y vomitado en el metro de Berlín (obvio sin pagar), y les cae todo el peso de la ley, claro, aplicado por una compañía de seguridad privada. Hechos presenciados por este bloguero hace un par de días.

Long Distance Caller dijo...

I couldn't agree more.